Tener una actitud mental positiva significa mirar los problemas y las situaciones de la vida con esperanza, confianza y ganas de encontrar soluciones. No quiere decir que todo sea fácil o que nunca nos equivoquemos. Significa que, aunque las cosas se pongan difíciles, podemos pensar: “Yo puedo intentarlo, yo puedo aprender, yo puedo mejorar.”
Este libro te mostrará cómo usar esa actitud en diferentes lugares:
En el colegio: Aprender a enfrentar los retos de las clases, los juegos y la convivencia con los compañeros y profesores.
Con los amigos: Descubrir cómo una sonrisa, una palabra amable o una idea creativa puede cambiar un momento difícil en uno divertido.
En la familia: Ver cómo ayudar, pedir perdón o elegir reaccionar con calma fortalece la unión con tus padres y hermanos.